Procesos emocionales estancados: cuando la pelvis guarda lo que tú no pudiste decir

Procesos emocionales estancados: cuando la pelvis guarda lo que tú no pudiste decir

La pelvis es un centro emocional y energético.
Lo que no se nombra, muchas veces se guarda ahí.

  • rabia no expresada
  • tristeza contenida
  • miedo constante
  • culpas antiguas
  • duelos no elaborados
  • experiencias sexuales que dolieron
  • sentir que siempre tienes que aguantar

Todo eso crea peso interno.
Y donde hay peso, suele haber tensión.


🔗 Piso pélvico tenso & candidiasis

Cuando el piso pélvico está constantemente en contracción:

  • hay menos circulación
  • menos oxígeno
  • más calor y humedad
  • más fricción
  • más inflamación

¿Te suena conocido? Es literalmente el terreno favorito de la cándida.

Un piso pélvico tenso puede ser una respuesta a:

  • estrés crónico
  • trauma o microtraumas
  • dolor en el pasado
  • miedo al contacto
  • vivir en “modo rendimiento”

No es solo una “mala postura”.
Es una forma de proteger lo más vulnerable.


😶🌫️ Mapa emocional de la pelvis

No es una ciencia exacta, pero muchas mujeres identifican:

  • Rabia → tensión alta, sensación de dureza
  • Miedo → sensación de cierre, encogimiento
  • Tristeza → sensación de vacío, peso
  • Culpa → mezcla de cierre y desconexión

Observar esto ayuda a poner nombre a lo que vive ahí.


😬 Mandíbula & pelvis: el mismo reflejo

Cuando aprietas la mandíbula, muchas veces también aprietas la pelvis.
Son dos “puertas” de expresión emocional.

Si te descubres a menudo con los dientes apretados, lengua pegada al paladar o cuello rígido, es probable que tu pelvis también esté en tensión.

Por eso, soltar mandíbula también ayuda a soltar piso pélvico.


🌊 Prácticas de liberación suave

1. Respiración perineal

  1. Sentada o acostada, lleva tu atención al periné (zona entre vulva y ano).
  2. Inhala imaginando que el aire llega hasta ahí.
  3. Exhala imaginando que esa zona se ablanda ligeramente.
  4. Hazlo 5–10 veces, sin forzar.

2. Movimiento en “óvalos”

  1. Siéntate sobre los isquiones (huesitos de la cola).
  2. Empieza a dibujar pequeños círculos con la pelvis, hacia adelante, hacia un lado, hacia atrás, hacia el otro lado.
  3. Cambia el sentido.
  4. Imagina que “amasas” la tensión.

📝 EJERCICIO EMOCIONAL: “¿Qué cargo aquí que no es mío?”

  1. Lleva tus manos al bajo vientre.
  2. Pregunta en silencio: “¿Qué estoy sosteniendo en mi pelvis que ya no me corresponde sostener?”
  3. No fuerces una respuesta.
  4. Escribe lo primero que aparezca en tu agenda, aunque parezca absurdo.

Repite este ejercicio varias veces en días distintos.
Verás cómo empiezan a aparecer patrones.


🌙 

Tu pelvis no solo contiene órganos.
Contiene historia.

Cuando empiezas a escuchar lo que guarda, a soltar lo que ya no quieres cargar y a darle espacio a lo que sí quieres recibir, tu cuerpo lo siente.

A veces, la candidiasis no solo pide dieta o óvulos.
Pide que liberes todo eso que guardaste en silencio.

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